19 de junio de 2007

One night only



Y aun así, sé que nunca aprenderé a amarte. Ni lo quiero intentar. Y tambien sé que tu tampoco me amarás. No intentes hacerte el sorprendido. No habrá tiempo para eso, sólo el suficiente para hacerlo inovidable eso si, y después, una llamada, una excusa, o ni aun eso... y te irás y me iré. Y continuará todo, como si esto nunca hubiera pasado. Pero, ¿sabes? cuando lo recuerdes, y lo recuerde, nos sorprenderemos al darnos cuenta de todo lo que entregamos en ese tiempo sin esperar nada a cambio. Y habrá valido la pena.... Aunque solo fuera por un instante.

Ya ni tan siquiera nos quedará París.

15 de junio de 2007

** Nada que creer **

Es lo que tiene hacer de tu vida una representación, escondiendo tus verdaderos sentimientos... que cuando estos salen, y creeme que lo hacen, tienes que disimularlos, achacarlos a otras causas o esconderte entera bajo tierra esperando que estos desaparezcan o, al menos, se calmen. Y volver a ser la mujer de hielo, impertubable que todos conocen... o creen conocer.

Son incontables las veces que he intentado gritar al mundo lo que siento, lo que realmente siento, pero soy mucho más cobarde de lo que deberia. Creo que cambiarian demasiadas cosas y habría que dar tantas explicaciones... de porqué, de cual es la verdad, de quien es o son los engañados, desde cuándo... Demasiada cobardía.

Y solo queda esto. Escribir y escribir, volcando mis pensamientos en un trozo de papel, procurando que las lágrimas al caer no lleguen a tocar los trazos de tinta negra que llenan folios y folios.

Creo que mi vida necesita un cambio de rumbo o, en su defecto, un paréntesis. Pero las obligaciones me hacen día a día intentar tragarme los sentimientos, los deseos, encerrarlos en los más profundo de mi ser. Y salir de nuevo a la calle, con la cabeza alta, para que no se noten, y una mirada, que intenta ser fria, por que esa es la mentira que intento mantener.

Soy una actriz, la única actriz de la pelicula que dura mi vida y de la que soy actriz y espectadora, con mis dos mitades, la que actua y señalan los focos, la que ve el mundo, y la que observa la representación, escondida en el patio de butacas, aplaudiendo o criticando, según el momento, pero siempre sin intervenir de forma directa.

Sólo en mi soledad ambas mitades se unen y se critican mutuamente, cayendo en una rutina siempre...¿cuándo parará? ¿Quién sobrevive? ¿Cómo decidir?
Por un lado, la que es ante la gente, la que comparte risas, juegos, relaciones, la que siempre tiene una ocurrencia, la que no siente miedo de hablar en público, la que no se corta un pelo... Del otro, la tímida, la real, la que admira ser natural, la que se calla, la que desaparece de los demás, la que teme enfrentarse, la que se esconde por miedo y sufre por ello...

De lo que ambas partes están seguras es que es la ilusión de una ilusa, una imbecil, y que no va a durar mucho tiempo más... porque ya no me quedan fuerzas... Pero, hasta que llegue ese día, tras el sonido del despertador, se despierta la actriz y deja a la otra entre las sábanas, dejando que las lágrimas la consuman. Y la actriz sale a la calle, al mundo, para que este jamás sepa que la verdadera está llorando... Para que ni tan siquiera le pueda dar tiempo a la gente a creer que hay otra yo existiendo... entre las butacas.

3 de junio de 2007

por que siempre hay una cancion para cada estado de animo...

En fin...no es la primera vez que hago esto...no quisiera repetirme, pero a peticion de un comentario, pues ale... Pero yo me quedo con la parte sentimental de las canciones, lo que dicen, o lo que quiero escuchar... le dejo a otras personas la parte comercial,el marketing, que se les da mejor que a mi (ya sabes, patri..jejej). bueno,pues nada...

Ya sé que es muy comercial. Pero es como me siento, a veces, sobre todo al pasar por alguna calle, que me recuerda a ti. Y sé que no todo está perdido, solo lo estamos tu y yo, pero aunque parece pequeña la ciudad, aun hay dias, que espero sentarme delante de ti en el asiento del bus, o esperar a tu lado que el semáforo cambie de color para continuar el camino... Pero ya todo esto ha pasado (o quizas solo sea un sueño) y va siendo hora de seguir, por que el semáforo está abierto para las nuevas oportunidades. Aun así...cada vezque escucho esta canción, algo se remueve dentro de mi...
No quiero perder la razón,
mirando a cada instante a mi alrededor,
sabiendo que no llamarás...
ni te cruzarás...
Que no mirarás...
Que no vas a estar...
Pero es que es tan fácil pensar,
que cierta tarde tonta nos podemos cruzar:
"Que tal estás, te veo bien..."
Se puede cortar esta tarde gris, yo me voy a ir...
Puede que no te vuelva a ver,
en tres o cuatro años con la vida alrevés...
Quizás entonces pueda ser,
otra tarde gris, a punto de llover,
sé que entonces sí...

(a ver...era esta o la de Merche, la de dos extraños...joer, nunca me hubiera gustado que me recordaran algo de mi estas canciones..buff... Tienen que ser los examenes,...que me dejan atontá...Ya escribiré algo más decente cuando tenga tiempo. Hasta entonces...

Besos de mandarina :)

2 de mayo de 2007

En ün Inciso...Hablemos de los Sueños...

Hay miles de historias sobre los sueños, o tal vez, sean leyendas…o imaginaciones, o tal vez, sean sueños sobre los sueños…
Pero, ¿qué es un sueño? Si lo analizamos, dar un concepto de sueño, es casi tan difícil como dar un concepto sobre vida, amor, alma… y mi opinión es que esto se debe a que todos estos conceptos están íntimamente ligados unos a otros, formando parte de un sistema mucho más complejo (si está permitida mayor complejidad en esto) del que el ser humano, aun, y esperemos que nunca, ha podido dar una respuesta clara, ya que no estamos preparados para hacerlo.

Al hombre, los sueños le apasionan desde los comienzos de su razonamiento, tanto el razonamiento mágico como el lógico. Así, ha intentado darles una explicación para ellos. Muchos han querido estudiar y analizar los sueños, buscando un significado oculto tras ellos, materializándolos, haciendo ciencia de ellos. Otros muchos, quisieron enseñarnos a modelar nuestros sueños, para que lográsemos alcanzar la felicidad auque solo fuese durante unos inconscientes instantes.

En los sueños vemos nuestro futuro, o quizás nuestro pasado, los deseos, las pasiones… lo que anhelamos, lo que queremos, lo que tenemos y lo que no tenemos.
Los sueños pueden hacernos los seres mas felices o los más infelices sobre la tierra. Podemos querer alcanzarlos, o dejarlos en simples sueños, podemos compartirlos con nuestros semejantes, incluso podemos tenerlos a ellos en nuestros sueños. Los sueños pueden ser premonitorios para algunos o síntoma de algún malestar físico. Otros intentan explicar su origen en causas cotidianas, como el cenar en abundancia.

Lo cierto es que, por mucho que queramos, jamás podremos controlar nuestros sueños, solo nos limitamos a ir tras ellos, intentando alcanzarlos, sea cual sea nuestro objetivo sobre ellos. Pero tened en cuenta que una vez que los alcancemos, se nos volverán a escapar, ya que dejaran de ser sueños, al haberse convertido en realidades, en materia de estudio, en imposibles o en tantas otras cosas que podáis soñar.

Y ahora, por favor, sigue soñando, aunque no sepamos que hacer con ellos, los sueños son maravillosos.

22 de abril de 2007



La flor no nace para ser hermosa...Nace para ser flor.

Su belleza requiere que quien la mire tenga la capacidad para descubrirla. Pueden pasar a su lado cientos... miles... Algunos ni siquiera se percatarán de su existencia.Otros no encontrarán en ella nada singular que la haga resaltar del paisaje que la contiene. Habrá quienes pensarán solo es una flor más. Aún tal vez aparezcan los que le dedicarán un par de miradas atraídos por sus colores y seguirán su camino.


Pero en algún momento aparecerá quien no la considere una flor más, y tenga todo el tiempo necesario para deleitarse observándola en cada milímetro, descubra nuevas sensaciones al acariciar suavemente sus pétalos, y no siga de largo, sino que decida que es una flor demasiado hermosa para no conservarla.


Así con profundo cuidado y amor, cavará en torno de su raíz y poniendo todo su cariño y atención la llevará a su propio jardín donde a cada momento pueda tenerla cerca para quererla, apreciarla, dejarse cautivar por ella... para amarla. Y no le pedirá que cambie su color, su forma, su aroma.

9 de abril de 2007

Cöctel de Tes...

Buaaaaaaaaaaaa!!! Genial el dia...Aunque hubiera examen de neuro, pero lo bueno fue el quitarselo de encima...somos libres, medicinos!!! aunque la felicidad es un bombon que se derrite rapidamente, por eso, hay que saborearla en el momento...y hoy ha sido un dia para saborear gustosamente...
Y es que hacia ya un montonazo de tiempo que no saliamos todos juntos a darnos una vuelta, sin prisas, sin tensiones, simplemente por el gusto de salir y reunirnos para pasar un rato juntos...Ya lo necesitabamos como el aire... Lástima que la camara no estuviese presente, pero las prisas hicieron que se me olvidara...Don't mind, lo que importa es el momento, y supo a gloria. Reir, charlar, disfrutar de pequeños momentos con la gente que quieres... perdernos por callejuelas de Granada buscando una teteria, compartir tes (madre que variedad!!) y compartir los secretillos que esconden los pasillos de la facultad... (y luego dicen de Anatomia de Grey...tendrian que pasarse por aqui...:P)... En fin, que nada, que genial el dia...esperemos que se repita pronto. Besitos a todos!!!!
OS KIERO, MEDICINOS!!! MUAAAAAAKKK

7 de abril de 2007

Un Pökito de Musikïta...^^



A ver...soy nueva utilizando estas posibilidades de los blogs, asi que tendreis que poner de vuestra parte...sorry! para escuchar esta preciosa cancion, solo darle al botoncito de "play", ok? muchisimas gracias ^-^.
Es muy linda: "life is Beautifful, but it's complicated"... Ante esto..¿qué decir?

6 de abril de 2007

...Beso...

El espacio entre ambos era cada vez menor. Sus rostros se acercaban hasta el punto que a las moléculas de aire les costaba gran esfuerzo abrirse paso entre ellos. Los ojos permanecían atentos en los del otro, sin pestañear apenas, viéndose reflejados en la pupila contraria. De repente, en un momento indeterminado del eterno acercamiento, sus rostros se llegaron a tocar, en un leve y apenas perceptible rozamiento, sus bocas se abrieron a unísono como movidas por un secreto resorte accionado al simple roce. Ahora ya la vista no intervino, los ojos se cerraron, como si vivieran un sueño. Y entonces, ya no hubo ni espacio, ni tiempo, ni gente, ni pasado, ni futuro, ni recuerdos…ni excusas. Tan solo ellos. Los dos. Uno solo. Ambos. Todo.

Y fue cuando comenzó el baile de sus cuerpos. Eran todo cuanto existía y a ninguno les interesaba nada más. Pero la mente tampoco intervenía. Con los ojos cerrados, los labios entreabiertos, cada poro de sus pieles sentía el roce del otro, suave a veces, violento otras. El vello se erizaba al compás de los movimientos que realizaban. Todos los sentidos al máximos, excepto la vista, los ojos nunca abiertos porque no les hacia falta mirarse para verse, porque los demás sentidos suplían la carencia deseada de ese órgano. Y lo superaban. Los movimientos eran lentos, acompasados, sin un orden preestablecido, pero siguiendo un plan finamente trazado, quizás por sus inconscientes que se pusieron de acuerdo en algún instante, plan que seguían ambos como si se tratase de los pasos de una coreografía. Pero sin ni siquiera música. Solo se podía escuchar el roce de sus cuerpos y los latidos de sus corazones, como si quisieran unirse el uno al otro, encontrarse más allá de sus pechos, para que la fusión fuese aun más perfecta. Ritmo acelerado también al respirar.

Humedad. Pero ya nada importa. Escalofríos, pero que quedan en un segundo plano. Sus manos se buscaban y se evitaban a la vez, recorriendo los rincones más privados de sus anatomías. La cara, el cuello, la espalda, el pecho, los hombros, los brazos…

Fue entonces cuando los labios se separaron. Y entonces abrieron los ojos. Y sonrieron, cómplices los dos. Ella se mordió el labio, sonriendo tímidamente, casi no se atrevía a mirar. El, lentamente, sonriendo, volvió a iniciar el acercamiento, pero esta vez, la meta no fueron sus labios, los de ella, sino su cuello, que besó suavemente, casi sin tocarlo, pero lo suficiente para que ella se estremeciera y cerrando de nuevo los ojos, sintiendo un escalofrío que la recorría desde la espada hacia la cabeza, como un rayo partiéndola en dos. Se puso tensa, y echó la cabeza hacia atrás, soltando un suspiro y abandonándose. El recorrió su cuello a besos, en pequeños saltos, volviendo hacia atrás una y otra vez, y otra vez más, ante el temor a dejar piel sin besar. La mano, mientras, se escabullía entre su pelo, quizás para asegurase de que no escaparía, aunque ella ya no estaba en su cuerpo. Al llegar a la oreja, un mordisco suave, un nuevo escalofrío, pero esta vez ella creyó que fue menor. Y el le dio la vuelta, colocándose detrás de ella, continuando su rito, obligándola ahora a flexionar la cabeza, hacia delante, para mostrarle toda su nuca, el pelo, ¿molesta? Chist, cállate, no pasa nada… y las manos volvieron a buscarse, como antes se habían buscado sus labios. Comenzó el. Su cabeza, su pelo sedoso, descendiendo por el cuello, que ya había besado, recorriendo el perfil de sus hombros, palpando cada centímetro para ayudar a su cerebro a formar una imagen acaso más real de ella. Los ojos volvieron a estar cerrados, no hacían falta. Sentir su piel, su cuerpo, era todo cuanto deseaban. Y las manos, de ella, casi temblorosas, buscaron las de el, y como serpientes se enlazaron, primero tímidamente y después con fuerza. Y ella, volviendo a notar un nuevo escalofrío, las apretó, las manos, con fuerza, contra ella, obligando a que se produjera ese abrazo que ambos deseaban; ella delante y él rodeándola con sus brazos, sin dejar de besarla… el tiempo no contaba; el espacio…¿qué era?

5 de marzo de 2007

Estados de mentes...

Sólo queda una vela encendida
en medio de la tarta
y se quiere consumir
ya se van los invitados
tú y yo nos miramos (¿quién eres tú? no hay nadie...)
sin saber bien que decir
nada que descubra lo que siento
que este día fue perfecto y ... "parezco" tan feliz (sonrisas forzadas para no preocupar)
nada como que hace mucho tiempo
que me cuesta sonreir (...)
quiero vivir (hoy parece más dificil...)
quiero gritar (si alguien escuchara)
quiero sentir el universo sobre mi
quiero correr en libertad
quiero encontrar mi sitio ( y solo ser yo...)
una broma del destino (se ve que no las acepto... que pare ya...)
una melodia acelerada
en una canción que nunca acaba
ya he tenido suficiente
necesito alguien que comprenda (o simplemente alguien...)
que estoy sola en medio de un montón de gente
que puedo hacer...(seguir? merece la pena?)
todos los juguetes (sueños) rotos
todos los amantes locos
todos los zapatos de charol
todas las casitas de muñecas donde celebraba fiestas
donde sólo estaba yo
vuelve el espíritu olvidado del verano del amor
sólo queda una vela encendida en medio de la tarta y se quiere consumir
No sabía ya como decirlo...Mi mente está cambiando muy rápido, ya no doy nada por seguro, nunca lo hice, solo con algunas cosas, pero de un tiempo a esta parte tambien esas están cambiando. Puede que parezca exagerado, incluso yo lo siento así, pero no por eso deja de suceder... A todos nos pasa alguna vez, pero me temo que eso no me consuela. Ahora solo importo yo, aunque parezca egoista, pero es la verdad, a nadie parece que le importe... aunque se que si, pero es mi problema, yo saldré...aun no sé como... solo una frase más de mi último libro de lectura:
" Es que todo es muy raro en cuanto te fijas un poco [...] vivir es muy raro. Y lo más raro es que lo encontramos normal "

2 de marzo de 2007

Sueños...



Hoy les mostraré como se preparan los sueños... la gente cree que es un prceso facil y rápido, pero es algo bastante más complicado.


Como verán, se trata de una combinación de ingredientes complejos muy delicada.


Primero ponemos algunos pensamientos al azar y luego añadimos unas cuantas reminescencias del día, mezcladas con algunos recuerdos del pasado. Es para las personas. Amores, pasiones, emociones... sentimientos. Ponemos la música escuchada a lo largo del día, cosas que hemos visto y tambien algo personal.


¡Listo!


Ya viene uno. Hay que darse prisa... Hablo bajito para no despertarme....


(La Ciencia Del Sueño, 2005)
(¿cuándo seré capaz de escribir algo así?)

26 de febrero de 2007

Hoy lloré...



Por ver hechos pedazos lo que un día tuve en mis manos,
y en mis manos estaba el conservarlo...

Por tener tanta tristeza dentro y que nadie esté enterado de eso,
y aún peor,
que a nadie le importe saberlo...

Lloré,
por darme cuenta
que un sueño se puede romper en un segundo
cuando las palabras golpean tan fuerte...

Lloré
por pensar que mi sensibilidad
la usan como excusa para dañarme...

Por reconocer que realmente las cosas están mal y no las puedo cambiar...

Por que no hago más que encontrar obstaculos en mi camino, y ya estoy empezando a cansarme de tanto intentar levantarme...

por que es duro

por que se supone que el esperar es dificil,
pero la incertidumbre es aun peor...

Porque me siento sola en esto y nadie entiende porqué lloro,
porque nadie está en mi lugar...

porque son cosas que yo misma me prohibí que pasaran,
pero pasaron, y ya no está en mi mano el cambiarlo, por mucho que me esfuerzo...


a mi tampoco me gusta hacerlo,
ni decirlo,
ni mucho menos
que me vean,

pero hoy
es necesario sacar esto de mí...
porque
hoy,
tambien lloré.

17 de febrero de 2007

No importa si no me creen

Se abre la puerta despacio. Casi como empujada por una ráfaga de aire; tenue, pero lo suficientemente fuerte como para lograr que quedase entreabierta. Pero no es el aire. Una sombra aparece tras ella.

El cuarto esta oscuro. Solo un pequeño hilo de luz que proviene de la luna entra a través de la ventana, casi cerrada por la persiana, para así evitar que la luz de la mañana penetre en el cuarto y adelante el comienzo de la jornada. Desde la cama se escucha una respiración. Profunda y tranquila y un movimiento acompasado de las sábanas. Arriba y abajo. Arriba y abajo. Sólo una leve sábana te está cubriendo. Ya está llegando el calor.

Me acerco hacia donde estás yaciendo. No quiero hacer ruido. No quiero que te despiertes y descubras que me he colado en tus sueños. Necesito hablar contigo. Ya sé que no es el mejor momento, que debería hablar contigo cara a cara. Pero no creo que tenga muchas más oportunidades. Me intento convencer de que es lo más adecuado, así no habrá replica posible por tu parte. No habrá dialogo, pero necesitaba explicártelo, no quiero que te quedes mal. No podría soportarlo. Quizás recuerdes algo mañana. Quién sabe. Espero que sea así. No pretendo que te enfades conmigo, eres todo mi mundo ahora.

Te miro a la cara. Creo que estás más calmado ahora que ha pasado algo de tiempo. Esa es la impresión que tengo al verte, quizás no es así. Ojala pudiera ponerle remedio, pero es algo que siento que no es posible. Lo siento.

Ha comenzado a llover fuera. La lluvia cae con fuerza sobre el tejado. Me recorre algo parecido a un escalofrío, pero ya no sé si eso es verdad. No quiero distraerme más. Tengo poco tiempo. Vuelvo hacia ti. No es la mejor forma, te repito. No encuentro otra. Siempre fui cobarde, aunque te empeñes en negarlo. E intentaste ponerle solución. Creo que al final lo lograste. Si, lo lograste, me diste fuerzas. Y no pude devolverte el favor. Ni en mil años seré capaz de darte todo lo que me has dado. Ni siquiera me alcanzarían para agradecértelo. Fuiste mi mejor regalo.

Tranquilo. No te despiertes. Aún no he terminado. Tan solo necesito que me dejes un poco más de tiempo, sólo un poco más. Pronto amanecerá y debo irme antes de que eso ocurra.

Tengo tanto que decirte… pero no encuentro las palabras adecuadas, ni por donde puedo empezar a contarte. Es demasiado difícil explicar esto. Puede que no lo comprendas, pero debo intentarlo. Es difícil verte ahí, durmiendo, acaso soñando y no dejarse vencer por la tentación de acercarme y quizás volver a tocarte. Pero ahora es tiempo de explicar, de recordar, de aclarar.

Junto a ti puedo ver, sobre la mesa, fotografías. Hay bastantes, pero solo en una sales tú. Y yo estoy en ella contigo. Siempre recordaré el momento en la que la hiciste. No me gustaba demasiado esa foto, no salía bien en ella, pero a ti siempre te encantó. Entre risas decías que era por llevarme la contraria, te gustaba hacerme enfadar y luego venias a consolarme entre tus brazos. Me susurrabas unas palabras al oído y ya. Ya volvía a dejarme querer, se me pasaba cualquier enfado. Ya me acostumbre a ese método y me enfadaba sólo para que vinieras a consolarme, es mi forma de llamarte la atención.

Aún quisiera que eso pasara una vez más. O escaparnos como hacíamos a aquel parque al que nos gustaba tanto ir, solo a pasar un rato, para escapar del ruido urbano, nuestro oasis, en medio de tanto caos. Cuántos momentos hemos pasado allí. En verano, invierno, no importaba. Un simple paseo. O sentarnos en algún banco. O lo que más me gustaba, cuando empezaba a llegar el calorcito con la primavera, echarnos un rato sobre la hierba. Fresca. A veces húmeda. Pero de igual forma apetecible, y siempre evitando al guardia que siempre nos echaba de allí. Nunca me cayó bien ese hombre, pero me reia cuando nos volvía a ver por allí. Aunque, bueno, si no nos echaba el guardia de allí, lo hacia el estúpido sonido de tu móvil. Ya volvían a llamarte. Te juro que siempre odié ese aparato. Nunca me acostumbré a verte encadenado a el. Más de una vez pensé romperlo, y lo sabes. Pero, a la vez ese odiable y odiado aparato me unía a veces a ti, cuando no podíamos vernos en persona. Sonaba y nos devolvía a la realidad, pero con la esperanza de volver otro día más a aquel pequeño rincón.

Miro a mí alrededor. Aún a pesar de la oscuridad que lo envuelve todo, puedo distinguir la organización de tu habitación. No ha variado mucho desde que la vi por vez primera. Dice mucho de ti. Guarda los recuerdos que una vez viviste, por eso tienes pequeños detalles que a desconocedores de tu vida, no significan nada, pero que a todo aquel que conoce la historia de ellos, como es mi caso, provoca una sonrisa por que es difícil encontrar a alguien que se detenga en esos pequeños detalles. Vivimos, vives, en una época en la que las fotografías y la tecnología pretenden esconder los recuerdos. Pero te empeñas en pensar en que un objeto tan insignificante como una cajita te traiga a la mente más recuerdos de ese momento, que una fotografía de aquella situación.

Sé que bajo tu cama escondes varias cajas llenas de objetos y que, en momentos de soledad, rescatas del olvido y dejas que te cuenten, en silencio, la historia que encierran. Son tus momentos de nostalgia, y creo que todo el mundo los tiene. Sé tu secreto. Lo haces a escondidas, cuando nadie puede verte, pero yo he invadido a veces esa intimidad. Perdóname. No era mi intención. Te he visto emocionarte con algunos, llorar incluso, pero también reír. Y esas son las partes que más me gustan de ti. De un momento a otro, cambias radicalmente tu expresión. No te importa mostrar tus sentimientos en público. Ni la risa, ni el llanto. Aunque de este último ahora sé que prefieres reservártelo para momentos cuando estás solo. Te digo que eso no es bueno. Debes compartir tus tristezas con quien está junto a ti. Ya sabes a lo que me refiero.

Sé que me harás caso. Aún conservo esa intuición o sexto sentido, como prefieras llamarlo, que a veces hace que me adelante a lo que va a suceder. Lástima que no lo desarrollara como debiera. En fin, todo en la vida tiene un porqué. Quizás estaba escrito que fuera así. No le demos más vueltas. No tiene sentido. Ni solución. Esta vez no.

Acabo de acordarme… tenías un libro de Gabriel García Márquez entre tus estantes… Ya lo encontré. Sigue conservando dentro la rosa blanca seca que guardaste dentro. Me dijiste que ese libro te marcó, no me dijiste las razones, pero si que lo releías una y mil veces, y cada vez te decía algo nuevo y distinto, y te dejaba varios días con una sensación extraña por dentro, como si te estuviera hablando. En realidad, es eso lo que hacen los libros, sólo que algunas personas no los escuchan. Tú si lo conseguiste. ¿Hay algo que tú no logres hacer? Eres increíble. Me obligaste a leer este libro. He de confesarte, aquí, ahora que nadie nos escucha, que me encantó. Sigue leyéndolo, por favor, deja que te siga hablando. Aún tiene pequeños detalles que no has encontrado.

Todavía me pregunto de donde sacas tiempo para todas las cosas que haces. Y sin nunca mostrarte cansado. Cuando lo preguntaba, simplemente sonerías y decías que lo único que te agobiaba era la inactividad. Estás tan lleno de energías. Aunque últimamente no las muestras. Estás triste. No puedo verte así. Por eso vine. Sigues teniéndolas ahora también. No lo niegues. No reniegues de ellas. Busca nuevos proyectos y sácalos adelante. Como siempre haces. Vuelve a mostrar la sonrisa que tantas veces me sacaba de mi mundo y me hacia sentir viva. Ahora también lo conseguirás. Estoy segura de ello. Tranquilo, te ayudaré en todo lo que pueda. Te lo prometo. Confía en ti.

Esto es para lo que he venido. Tenía que decirte que no te abandones. Siento no poder hacerlo cuando estés despierto, pero no se me permite. Lo siento. Igual que siento haberme marchado casi sin despedirme de ti. Todo fue muy rápido. Casi ni a mi me dio tiempo de darme cuenta de lo que estaba pasando. No supe verlo, o tal vez no quise darme cuenta. Ya sabes la historia. Una simple revisión de rutina fue la chispa que encendió la mecha. Sabes que en ningún momento perdí la ilusión por seguir adelante. Más que por mí, lo hacía por ti. Sentía que no podía dejarte. Casi lo logramos, pero llegué demasiado tarde. No había vuelta atrás. Las cosas sucedieron y ya. Ese sería el plan. Quizás algún día consigas saber porqué; el destino es caprichoso y las cosas suceden por algo.

Tengo otra cosa que decirte. Debo decirte que no sufrí. No estés preocupado por eso. Descansa. Sé que puede sonarte extraño, pero viví mi muerte, si se me permite la paradoja. Me sentí desvanecer de pronto, mientras andaba por casa, ya se me permitía pasear por casa, había mejorado algo, dijeron los médicos. Sentí voces a mí alrededor. Luces. Movimiento. Las luces me cegaban y veía a gente a mí alrededor. No los conocía, pero me eran familiares. Ruidos. Veía cables. Podía sentir como me perforaban la piel. Y de pronto, todo cesó.

Abrí los ojos. Pude verme a mí misma. Pero desde arriba de la habitación. Estaba durmiendo. Creía que era un sueño, pero de repente supe que de este sueño no era posible despertar. Vi gente a mí alrededor, alrededor de ese cuerpo, que se parecía a mí, pero que ya no era mió. Está vez si reconocí los rostros que estaban en aquella habitación. Estabais todos los que más quiero en este mundo. Intenté gritaros, deciros que estaba bien, que no llorarais, pero por mucho que gritara, no podíais escucharme. Fue cuando lo comprendí todo. Había terminado mi actuación en el mundo. Comprendí que era el fin. Acababa de morir.

Te observo y sé que no te ha sido fácil. Nada es fácil y lo sabes. Pero te has olvidado de ese mínimo detalle. Y he venido a recordártelo. Es tiempo de levantar y seguir. Hazlo por mí, pero sobre todo por ti. No te permitas el lujo de continuar cayendo. No te lo permito. No fue culpa de nadie, no le des más vueltas. Quédate con las partes buenas. Nadie podría haberlo previsto, ni mucho menos haberlo evitado. Pero hay que seguir caminando.

Ya está amaneciendo y pronto vas a despertar. Debo irme. Ya cumplí con lo que vine a hacer. Tranquilo, no será la última vez que vuelva, te lo prometo. Pero tú debes prometerme que harás tu vida. Continua adelante, ¿de acuerdo?

Te quiero y eso nada ni nadie, ni siquiera el tiempo, ni la muerte ha sido, ni será capaz de cambiarlo. Ahora descansa. Tan solo un penúltimo beso más. Adiós mi amor. Tranquilo, sabes que volveré. Te dejo un pequeño detalle para que sepas que estuve aquí, tu sabrás donde encontrarlo. Hasta pronto.

…………………

Luís se despierta sobresaltado. Un sueño raro le había perturbado el descanso. Creía que la había visto. Se repetía una y otra vez que solo había soñado. Era una sensación extraña. Miró a su alrededor, pero todo estaba igual. Decide, de repente, que aunque le queda media hora más antes de que suene el despertador debe levantarse. Siente nuevas energías que le recorren el cuerpo. No son nuevas realmente, pero hacia tiempos que no las sentía. Se siente bien. Camina despacio hacia la cocina, donde su madre se queda sorprendida de verle ya allí.

- ¿Luís? ¿Ya te has despertado?
- Buenos días. Si, no sé, pero no tenía ganas de estar más rato allí.
- ¿Pasaste bien la noche? - Pregunta su madre, mientras le sirve una taza de café para ayudar a desperezarle.

Luís bosteza, aún tiene sueño.

- Pues te parecerá raro, a mí también me lo parece, pero he dormido como hace tiempo que no lo conseguía. No sé. Hasta he soñado, bueno, recuerdo el sueño.
- ¿En serio? Me alegro de que hayas descansado, ese es el buen camino. Todos deseamos que vuelvas a ser como antes…
- Déjalo, no sigas. Sabéis que por mucho que os empeñéis nada volverá a ser como antes. Ella no podrá volver. Todo ha cambiado.
- Tranquilo, cariño, no pretendía que te enfadaras. No me di cuenta. Lo siento.
-No te preocupes, lo sé. Perdóname, no debía haberme puesto así. Lo siento de veras.

Su madre sonríe. Le dio fuerte por esa chica, piensa para sus adentros. Se sienta a su lado. Lo observa detenidamente. Como ha cambiado en estos últimos meses. Ahora ve a su propio hijo como si fuera un desconocido, aunque sabe que en el fondo sigue siendo el mismo, pero le inunda el dolor. Aún tiene la esperanza de que algún día se encuentre a ese chico alegre y vital que solía ser. Todo se andará, se dice para sí misma, el tiempo cura las heridas.

- Bueno, me dijiste que habías tenido un sueño. ¿Puedo saber que soñaste? Si no quieres, no lo digas, no te preocupes, es simple curiosidad.
- Oh, tranquila, no me importa. No creo en esos cuentos de que se vuelven realidad. No fue ese tipo de sueño. Era muy real, pareciera que lo estaba viviendo. … Mamá, la vi. La escuché.

La madre se queda extrañada. Su cara delata sus pensamientos. Suspira; ya volvió a hacerlo… Así no avanzamos… ¡Ay, Luís, no te martirices más!

- No, mamá. Déjame que te explique, no te adelantes. No es como las anteriores veces. Otras noches he soñado con ella, pero de forma distinta. Antes la veía y me veía junto a ella, recordando cuando estaba… ya sabes…cuando estábamos juntos… Cuando aún vivía. Pero esta vez fue diferente. Me estaba hablando, estaba recordándome cosas que vivimos, como si estuviera junto a mi cama mientras yo dormía… era extraño… como si hubiera vuelto desde donde esté y me diera consejos. Me decía que estaba bien, y que volviera a ser como antes…
- Y es lo que debes hacer. No volver a ser como antes. Ya me has dicho que eso no, pero si debes seguir, tu estás vivo… pero debes dejar de soñar con ella. No es bueno, y lo sabes…
- Te repito que no fue así. Además, no quiero dejar de soñar, es allí donde únicamente puedo tenerla, volver a abrazarla y a sentir su corazón latir. No me niegues eso. Es lo que por ahora me mantiene cuerdo. Pero fue diferente, no soñé con ella. No la vi. Pero la sentí a mi lado…

Luís abandona su propósito de hacer ver a su madre lo diferente de este sueño. Jamás podrá entenderlo, piensa. Es inútil. El sabe lo que ha vivido, porque está seguro de que no lo ha soñado, y eso es lo que realmente le importa. Se da cuenta de que fue real y debe hacer caso a ella. Termina su taza de café y da la conversación por terminada. Se levanta y se dirige al baño a darse un ducha bien caliente, hoy que tiene más tiempo antes de comenzar la jornada.

Si tan solo lograran entenderme por una vez, no pueden ver lo que siento, me pregunto si alguna vez quisieron como la quiero a ella. ¿Qué me digo? Ni a mi peor enemigo le deseo lo que estoy pasando. No es humano este dolor que siento. Que amen, si, pero que lleguen a sufrir nunca esta desesperación… Estos pensamientos rodean la mente de Luís mientras recorre los pocos metros que separan la cocina del baño.

Se mete bajo la ducha. Sigue dándole vueltas a la cabeza del sueño, no puede quítaselo de la mente. Últimamente las cosas no han sido fáciles para nadie, ni para el ni para quien está a su lado. Sabe que no está solo, pero no necesita gente que le diga lo que debe hacer, tan sólo quiere que estén ahí, y que de vez en cuando hagan como que le escuchan, ni siquiera pide que le comprendan. Se conforma con tan solo que lo acompañen. No quiere sentirse solo. Sabe que no lo soportaría, aún no está preparado para enfrentarse al mundo.

Pero hoy es diferente. Le han vuelto las fuerzas. Aún desconoce como ha sido, ni porqué. Pero, por primera vez en bastante tiempo se encuentra a gusto, incluso cree que puede sonreír. Ahora se concentra en la ducha. Nota como el agua caliente resbala por su piel y causa en su mente una sensación de bienestar. Se está despertando también su mente. Ya puede pensar con más claridad. Cierra el grifo y coge la toalla. Sale de la ducha y se mira en el espejo. De repente cree verla de nuevo, reflejada en el espejo. No puede ser. Cierra los ojos y se los frota con la toalla. Vuelve a abrirlos. Nada. Voy a tener que dejar de verte en todos los rincones. Me vas a acabar volviendo loco, piensa Luís, al final van a tener razón y necesito desengancharme un poco. No les dejes que tengan razón.

Se termina de secar con la toalla. Se dirige hacia su habitación para vestirse. Tiene que llegar pronto al trabajo, no puede descuidarse más. Ha pasado demasiado tiempo bajo el agua, y ya oye desde lejos el despertador. Se queda sin tiempo.

En los últimos tiempos, opta por ir andando hasta el trabajo. No hace frío en la calle y así puede respirar un poco y hace algo de ejercicio, que siempre es bueno, opina. Tampoco está tan lejos, y así no usamos el coche y me evito atascos. Mejor a pie, entonces.

Elije vestuario. No hay mucha variedad. Lo que más cambia es la corbata. No le gusta el traje de ejecutivo, demasiado serio para él. Como el trabajo en sí. Pero bueno, son solo unas horas y después, hasta el próximo día. A Luís hoy nada puede cambiarle que vea las cosas de distinto ángulo. Hoy encuentra algo positivo en lo que, hasta hace unos días, le parecía oscuro y sin solución. Incluso él se lo notaba. Y eso le gustaba y le hacía estar más feliz. Empecemos. Pantalón. Camisa. Zapatos. Lo más difícil, la corbata… ya. Una lisa, no lo pensemos más. La chaqueta compañera. La deja sobre la cama. Primero debe arreglarse el pelo. Vuelve al baño. El espejo sigue empañado por el vapor de la ducha. No importa, la toalla lo arregla. Ahora tiene un trocito de espejo donde se puede ver. Un poco de gomina y se acabó. Sin más. Nunca ha sido muy amigo de arreglarse demasiado. Pero sabe que le queda el pelo así increíble. Siempre se lo decía ella, que estaba increíble con el pelo así, como despeinado, pero cada mechón justamente colocado, con un poco de gomina, para darle estabilidad. Antes de conocerla ni siquiera se intentaba peinar, pero ahora no sabe salir a la calle sin pasar un poco el peine. Ya está bien. Un poco de colonia y listo. Nos vamos, repite en voz alta a la imagen que hay en el espejo.

Pasa de nuevo por el cuarto para recoger la chaqueta y la mochila. En esto si que no cambia. Por mucho tiempo que pase, no deja la mochila y coge el maletín de piel, especial para el trabajo. Se resiste con el argumento de que ya está bastante disfrazado de serio, como para empeorarlo.

De repente, se da cuenta de algo. Mira hacia la estantería y ve el libro de García Márquez fuera del sitio que ocupaba en el estante. ¡Qué extraño!, se dice. No es corriente en Luís dejar los libros fuera de su sitio, es un chico muy organizado. Por eso le llama la atención. Y no recuerda haberlo cogido anoche, así que le extraña aún más que este así.

Se dirige hacia él. Quiere colocarlo en su sitio. Lo recoge y entonces es cuando decide abrirlo y darle un vistazo. Quizás encuentre algún pasaje que le ayude hoy y así dirija sus pensamientos hacia otras cosas y se le pase el día más rápido. No es la primera vez que hace eso con este libro. Es muy importante para él.

Lo abre. Y entonces… lo encuentra. Ahora está seguro de que no lo soñó. Ella estuvo a su lado esta noche. Ahora ya no lo duda. Una sonrisa se dibuja en la cara. Sabe que no fue un sueño. En el libro hay escritas a mano unas palabras. Es su letra. La letra de ella. Pocas líneas. Apenas dos. Pero lo suficiente para conseguir en Luís lo que llevaba intentando conseguir desde hace tiempo. Pero no se fija en el mensaje. Solo en el final. No es una despedida. Simplemente es un “Jamás me iré de tu lado. Te Quiero”.

“Date prisa, Luís, se hace tarde”. Se escucha desde la cocina. Pero a Luís ya no le importa nada. Sale corriendo de casa. Se siente nuevo. No puede dejar de sonreír. Ya vuelve a notar el aire golpeándole en la cara. Le gusta, es una sensación que notaba siempre, pero que ya no sentía. Ahora de nuevo si. Al rato se percata de algo. Lleva el libro en las manos. La lleva a ella con él.

16 de febrero de 2007

Es mi primera vez

Qué razón llevaba aquel que dijo una vez, que lo más dificil de las cartas es el comienzo...llevó ya un rato dandole vueltas a esto de presentarme. Realmente, o no sé que decir, o no sé como hacerlo. Decir tengo mucho que decir, pero no estoy segura de que merezca la pena.
¿Por qué un blog? Podria dar muchos motivos, pero ni yo misma los tengo claros. El más importante, a mi forma de verlo, sea tener un rinconcito en que desahogarme; donde contar mis impresiones del mundo, que son muchas, aun no conociendo nada del mundo, porque justo acabo de empezar mi camino por el; donde darme a conocer al mundo; donde simplemente, sea yo.
Y esa es una gran tarea. Requiere mucho esfuerzo por mi parte, ya que, como la mayoria del mundo, llevo puesta una máscara ante el mundo que me oculta, pero a diferencia del resto, ahora quiero quitarmela. He empezado por mi círculo de amistades (más de uno se está llevando sorpresas) y ahora, voy a ser yo tambien en mi pensamiento. Y para expresar el pensamiento, nada más efectivo que el lenguaje. Y nada mejor y más disponible que la red para hacerlo. Así que allá vamos.
Daré todo lo mejor de mi en este pequeño sitio, en los vértices del tiempo, donde nada y todo a la vez me afectará, donde seré yo sin miedo. Nada más por el momento.
Bueno sí, espero que os guste, está hecho de corazón.

Hasta la próxima.
Besos de mandarina
 
En los vértices del tiempo. Design by Exotic Mommie. Illustraion By DaPino